miércoles, 11 de marzo de 2015

Friedrich Nietzsche

fue un filósofo, poeta, músico y filólogo alemán, considerado uno de los pensadores contemporáneos más influyentes del siglo XIX.
Realizó una crítica exhaustiva de la cultura, la religión y la filosofía occidental, mediante la genealogía de los conceptos que las integran, basada en el análisis de las actitudes morales (positivas y negativas) hacia la vida. Este trabajo afectó profundamente a generaciones posteriores de teólogos, antropólogos, filósofos, sociólogos, psicólogos, politólogos, historiadores, poetas, novelistas y dramaturgos.
Meditó sobre las consecuencias del triunfo del secularismo de la Ilustración, expresada en su observación «Dios ha muerto», de una manera que determinó la agenda de muchos de los intelectuales más célebres después de su muerte.
Si bien hay quienes sostienen que la característica definitoria de Nietzsche no es tanto la temática que trataba sino el estilo y la sutileza con que lo hacía, fue un autor que introdujo, como ningún otro, una cosmovisión que ha reorganizado el pensamiento del siglo XX.

Ello, yo y superyó

Freud propuso que la psique esta controlada por un mecanismo, este mecanismo esta dividido en tres partes, el ello, el yo y el superyó, todos ellos están interrelacionados unos ayudan a controlar a otros. El primer nivel es el “Ello”, es el nivel primario, el segundo es el “yo”, es el nivel secundario y por último el “superyó”, el cual es encargado de bloquear a cierto nivel a los otros dos.
El ello es la parte inconciente o semiinconsciente de la psique que se encarga de los deseos o pulsaciones primitivas como son el hambre, la agresividad, los actos irracionales y el sexo. En el sujeto es la parte de su personalidad primitiva o impulsiva, de acuerdo a la teoría freudiana es la raíz de la conducta y del pensamiento en los humanos y su única razón de existir es para aminorar la carga emocional producida por los deseos o pulsaciones primarios.

Para conocer al ello se utiliza la asociación libre la cual da a conocer ciertos aspectos de la personalidad por medio de imágenes, ideas, frases, etc., en las cuales el sujeto va diciendo lo primero que se le ocurra sin represiones. Esto sirve para desbloquear la defensa tanto del inconciente como del preconsciente  y así poder conocer los deseos o pensamientos reprimidos.

El yo es el segundo mecanismo de la psique, según Freud, es el mediador entre la realidad y los deseos del ello, su función es cumplir los deseos del ello pero de forma acorde con la realidad, utilizando razonamientos realistas que le permitan vivir en el  mundo real y respetando en lo posible al superyó. El yo cambia de acuerdo con la edad o con las peticiones del ello.

La contraparte del ello es el superyó, el cual existe a partir de la cultura adquirida después de nacer, esta formado por las experiencias, la educación y la influencia moral externa. El superyó esta formado de dos partes, el ideal del yo, el cual es la propia imagen idealizada formada por comportamientos  que aprueban y premian los demás y la conciencia moral  la cual es propiedad de la auto-critica, la autovaloración y la autolimitación. No se nace con el superyó, esté se va desarrollando conforme se van adquiriendo